El arte del reemplazo en la NFL
Por Evelyn Colin
En la NFL la amenaza no siempre viene del otro lado del campo, a veces está en la banca o incluso a tu lado, observando y esperando el momento exacto para ocupar tu lugar. Es una idea muy interesante, que deja Alfonso Mancilla, periodista de ESPN: “El rival directo importa, pero el reemplazo nunca deja de existir.”
La liga más exigente del mundo no descansa y cada temporada lo confirma, equipos que pierden a sus estrellas y aun y así continúan compitiendo, como fue el caso de los Seattle Seahawaks cuando su máximo anotador Zach Charbonnet se lesionó en el enfrentamiento ante los San Francisco 49ers previo a la final de conferencia, el corredor Kenneth Walker III ocupó su lugar donde llegó con los Seahawaks al Superbowl y ahí se consolidaron campeones, además el corredor fue nombrado el MVP del partido registrando 135 yardas terrestres en contra de los New England Patriots, una marca no alcanzada por un corredor en casi tres décadas.

Mancilla lo explica con claridad: “El paso de ser un jugador clave a uno reemplazable puede ser tan rápido como una lesión o una mala racha, aunque hay figuras que son intocables especialmente en posiciones como la de quarterback, receptor o a la defensiva la realidad es que la NFL se mueve muy rápido y todo puede cambiar de una semana a otra.”
Las lesiones en un deporte como el futbol americano son muy constantes y en muchas ocasiones son el punto de quiebre para un jugador como lo fue con Odell Beckham Jr. Un equipo puede perder a una estrella y se ve obligado a reinventarse y es ahí donde surge una presión silenciosa que pocos reconocen.
Para Alfonso el verdadero rival de un jugador se divide 70% el otro equipo y 30% en su reemplazo, ya que el jugador que viene detrás no sólo ocupa un lugar en el rooster; sin embargo, más que algo negativo es una motivación para exigirte más y demostrar en cada juego lo importante que eres para el equipo, saber que alguien está listo para tomar tu lugar es un incentivo para no relajarse.
Mancilla insiste en que el lugar dentro del equipo se construye día a día donde los entrenadores no sólo evalúan un rendimiento físico, también observan su actitud, la disciplina, la capacidad de aprender y la mentalidad colectiva. “Es algo que se va construyendo”, afirma, dejando en claro el proceso constante y el compromiso total de cada jugador.
Esto nos da una reflexión: ¿Qué define el éxito en la NFL? ¿La longevidad o el impacto inmediato?, Alfonso nos da una visión más equilibrada, la trascendencia, incluso si es breve, puede tener un gran valor como el ganar campeonatos, llegar conseguir reconocimientos importantes como ser elegido en un pro bowl y en el mejor de los casos ser MVP del Superbowl, en poco tiempo puede marcar una carrera más que en años de regularidad sin momentos decisivos.
Hay un factor que no se puede olvidar, en un deporte donde el contacto es constante, una lesión puede cambiar todo en cuestión de meses, semanas o hasta días, esa es la razón por la que muchos jugadores prefieren aprovechar su momento y alcanzar sus objetivos lo más pronto posible, no sólo se trata de ambición sino de entender la realidad del juego.
La NFL no sólo se juega en el campo, también en los detalles que nunca se ven como la competencia interna, la preparación constante y la mentalidad marcan la divergencia de entre quedarse y desaparecer, porque como menciona Mancilla, el verdadero reto no siempre está enfrente, sino justo detrás esperando una oportunidad.




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